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Cine Fórum: 14 Diciembre Cines Florida, participa Director de la pelicula @Blapelicula #QuieroVerBenTV

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LORENZO SILVA

Su testimonio estaba destinado a quedar sepultado en unos autos, con vistas a un juicio, todavía no celebrado, en el que ya se encargarían los abogados de desvirtuarlo, minimizarlo o dar por prescritas las acusaciones más sensibles. Es lo que tiene la justicia, que es lenta, selectiva y al final, de todo el papeleo de la instrucción, queda en pie lo que queda. Por eso, cuando en su comparecencia ante el juez instructor el ex tesorero, a la sazón en prisión provisional, dio la campanada y acusó a toda la cúpula de su partido de recibir sobresueldos con cargo a una caja B procedente de donativos irregulares, alguien pensó que no había más que aguantar el chaparrón, hasta que el tiempo pasara y lo redujera todo a un puñado de folios amarillentos. Entre tanto, el ex tesorero, antaño exhortado a mostrar fortaleza, pasó de ser ‘ese señor’ a convertirse en ‘ese delincuente’, un leproso cuya fulminante degradación era el mejor cordón sanitario.

Sin embargo, he aquí que alguien tuvo una extraña idea: convertir las actas de aquel interrogatorio en una inusual pieza dramática. Sin mayor aderezo ni afeite, las preguntas de juez, fiscal y letrados, y las respuestas del ex tesorero, dieron en transformarse en una tragicomedia tomada del natural. Cómica, por el ingenio y el aplomo del protagonista; trágica, por la sombra tenebrosa que su desarrollo proyectaba sobre el país del que eran ciudadanos la inmensa mayoría de sus espectadores.

Puestos a rizar el rizo, a alguien se le ocurre ir más allá: llevar ese experimento dramático al cine, haciendo de aquel perturbador interrogatorio el argumento de una película donde todo lo dicho quede registrado para la memoria de las generaciones presentes y futuras. Y aquí es donde sobreviene el problema. En manos de un director consciente del material que tiene a su disposición (las actas literales del interrogatorio, que nadie podrá nunca impugnar por difamatorias) y de dos actores, los encarga-dos de encarnar al altivo ex tesorero y al atónito juez, no menos conscientes de vérselas con el papel de sus vidas, la película se traduce en un inmisericorde ejercicio de demolición.

Todo, desde luego, está en función de la credibilidad que se dé a las acusaciones del interrogado, pero la naturalidad con que éste describe su propia operativa, presuntamente corrupta, sin cargar las tintas en ninguna de sus respuestas, incluso resistiéndose a ratificar alguna que otra sospecha interesada de las acusaciones personadas en la causa, inclina a considerarlas plausibles. El actor que le da vida en la pantalla, mimetizado con él en gestos, voz e indumentaria, no tiene más que poner sus armas interpretativas al servicio de un personaje cuajado y vibrante, al que ni todos los desprecios, ni la prisión de la que viene y a la que volverá en cuanto acabe la sesión, restan un ápice de su fuerza. Él, el delincuente, se está comiendo el marrón, mientras que los aludidos en sus papeles escurren el bulto y se escudan en que nunca se les va a poder probar nada.

Su alarde encuentra el contrapunto ideal en ese juez que levanta las alfombras y no puede creer que tapen todo lo que el interrogado va desgranando y certificándole, la mayoría de las ocasiones, eso sí, como único testigo. El actor que

La película, vaya usted a saber por qué, apenas encuentra cines donde estrenarse. Ello no impide que muchas personas la vean y, sobre todo, no impide que esté ahí, como una memoria feroz e inquietante de lo dicho; eso que nunca habrían podido ser unos folios archivados entre los legajos de un juzgado.

Feroz, inquietante, e inoportuna. Casualidad o no, en la campaña que se inicia meses después se aúpa a los carteles electorales, contra todo pronóstico, una joven candidata. Una mujer cuyo nombre nunca pronunció el ex tesorero al hacer el recuento de quienes cobraban los sobresueldos ominosos.

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Multado con 200 euros por llamar “sinvergüenza” a @JavierMaroto y reprocharle el caso San Antonio

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La Policía califica de desordenes públicos y alteración de la seguridad pública una discusión en la que pidieron a Maroto que “los de su partido devuelvan lo que han robado”

Un ciudadano ha sido multado por llamar “sinvergüenza” a Javier Maroto durante una recogida de firmas en el centro comercial Boulevard de Vitoria el pasado 7 de marzo. El informe de la Policía municipal, al que ha tenido acceso la CADENA SER, señala que el hombre se acercó al entonces alcalde de Vitoria y actual vicesecretario del PP y le llamó “en voz alta y en repetidas ocasiones sinvergüenza”. También le acusó de no darle “vergüenza pedir firmas después de lo del tema de San Antonio”, en referencia al escándalo por el que Maroto y Alfonso Alonso están siendo investigados en el Tribunal de Cuentas del Estado.

El Ayuntamiento de Vitoria califica lo ocurrido como una infracción leve de la Ley de Seguridad Ciudadana (se ha aplicado la normativa anterior a la ‘Ley Mordaza’) por “alterar la seguridad colectiva u originar desordenes en las vías, espacios o establecimientos públicos”, y le ha impuesto una multa de 200 euros.

El origen de la discusión está en la Iniciativa Legislativa Popular (ILP) que el actual vicesecretario sectorial del Partido Popular promovió en Vitoria durante su mandato como alcalde y que proponía luchar contra el fraude en las ayudas sociales endureciendo el acceso de los inmigrantes a la Renta de Garantía de Ingresos.

Según el relato del ciudadano, él y su madre escucharon que una de las voluntarias de la plataforma que recogía apoyos para la ILP pedía a una persona mayor que firmase “para quitarles las ayudas a esos (en referencia a unos inmigrantes que pasaban al lado) y dároslas a vosotros”. En ese momento, ambos intervinieron y la discusión terminó con la presencia de Maroto al que el hombre llamó “sinvergüenza” y le recordó que el Tribunal de Cuentas del Estado le había impuesto una fianza por el caso San Antonio. Su madre también le dijo a Maroto: “Yo firmaré cuando los de tu partido devuelvan lo que han robado”. Ambos fueron respondidos por voluntarios de la plataforma.

“La discusión no duró más de un minuto y nos fuimos de allí”, explica este ciudadano que prefiere permanecer en el anonimato. “Cuando íbamos al parking, uno de los guardaespaldas de Maroto se nos acercó y nos identificó anunciándonos que nos llegaría una multa”.

El Consistorio ha rechazado las alegaciones presentadas por el afectado en las que explicaba que el incidente no duró más de un minuto y que si llamó sinvergüenza a Maroto “fue en el contexto de una crítica al alcalde” por recoger firmas para su propio “beneficio” político al ser una iniciativa que podía presentar como parlamentario. El vitoriano expedientado defiende en su alegación que no se produjeron desordenes públicos ni alteración de la seguridad colectiva.

Este no es el único incidente en el que se vio envuelto Maroto durante su polémica recogida de firmas. Otro ciudadano denunció que el vicesecretario sectorial del PP le dijo en la calle “majo, te van a caer 350 euros de multa”, después de que le acusara de fomentar una campaña racista. Episodios similares se vivieron a las puertas de la factoría de Mercedes y el Hospital Universitario de Álava con ciudadanos que fueron identificados por los guardaespaldas de Maroto por acusarle de generar racismo en la ciudad o llamarle racista.

Nota informativa, Locales San Antonio: hemos requerido, a la nueva corporación municipal, el expediente del contrato de alquiler de San Antonio

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La demagogia, el populismo, el mirar hacia otro lado, las cortinas de humo, la mentira, la tergiversación, el ocultar información… han sido prácticas habituales del anterior equipo de gobierno municipal del PP, en el tratamiento de casos de corrupción, amiguismo, malversación de fondos públicos, …, como es, el aun no cerrado, caso San Antonio.

Javier Maroto, ex-alcalde de Vitoria-Gasteiz (foto: eitb.eus)

Jactándose de la gestión transparente, siempre han dicho que su actuación en este caso obedecía al “interés general”. Cuando recordemos, Gonzalo Anton compro el local sin acondicionar en estado de obra en Enero del 2006 por 2,70 millones de euros y en noviembre de ese mismo año negociaba su alquiler y reforma con el Ayuntamiento de Gasteiz. El contrato firmado por el entonces alcalde del PP Alfonso Alonso y Gonzalo Antón en Febrero del 2007, fue por un precio final de 7,60 millones de euros, siendo un contrato blindado, dividido en 6,1 millones de euros por el alquiler, y 1,5 millones de euros por las obras de acondicionamiento del local, que costeó el erario público, con actualizaciones de precio pactadas de subida del IPC hasta el 9%. Contrato cuyo único beneficiario es Gonzalo Anton, y que consideramos lesivo para los intereses de la ciudadanía gasteiztarra, más si cabe en estos tiempos, en los que la brecha entre ricos y pobres se acrecienta día a día.

En su momento, el nada sospecho Tribunal de Cuentas del Estado, advirtió de este hecho anómalo, al considerar que el pago por el alquiler de estas oficinas por “un precio muy superior al de compra” por un tercero.

Desde ADI! Elkartea, denunciamos estos hechos y la denegación por parte del Gobierno Municipal del PP, del acceso al expediente de la Comisión Investigadora del Ayuntamiento de Gasteiz sobre el caso mencionado. Tuvimos que acudir al Juzgado de lo Contencioso Administrativo contra las resoluciones del Ayuntamiento de negarnos la información, cuando alardeaban de ser el consistorio más transparente, siendo este recurso admitido a trámite.

Gorka Urtaran actual alcalde de Vitoria-Gasteiz (foto: elcorreo.com)

Hoy queremos anunciar que hemos requerido, a la nueva corporación municipal, el expediente del contrato de alquiler de San Antonio. Esperamos poder tener acceso a toda la documentación solicitada sin cortapisas, ni trabas, como manifestación de un nuevo tiempo en la gestión del municipio basado en la transparencia, la apertura a la ciudadanía, participativo y diáfano, y en su investigación pueda servir para depurar responsabilidades, en este contrato lesivo para Gasteiz

Así mismo valoramos de forma positiva la postura de la nueva corporación de demandar la apertura de juicio contable, y la presentación de una demanda contra el equipo de Gobierno de Alfonso Alonso, en el caso al que nos referimos.

Instamos a la nueva corporación la práctica de una gestión transparente, abierta, diáfana y participativa. La personación del Ayuntamiento como parte interesada en el esclarecimiento de las irregularidades contables detectadas por el Tribunal de Cuentas, y su colaboración con este Tribunal, nos parece un buen comienzo del nuevo equipo municipal, en contraposición con la táctica del PP de obstaculizar al propio Tribunal el acceso a documentación, como fue el negar la documentación sobre le importe de los gastos de comunidad de los locales, que son a cuenta del erario público.

No obstante desde ADI! Elkartea seguiremos atentos con aquellos casos que todavía continúan sin esclarecerse, y que atañen a la gestión municipal como el caso del Depósito de Yurre, y la concesión del contrato de limpieza a FCC, entre otros.

Exigimos en todos ellos la apuesta firme sobre el esclarecimiento, y la apuesta por velar por el interese común de Gasteiz.

Exigiremos políticas transparentes, participativas y la utilización social de los recursos públicos.

Vitoria-Gasteiz 27 de Julio de 2015

@adielkartea

www.adielkartea.com

adielkartea@gmail.com

Adi! Ustelkeriaren aurkako elkartea

Apartado de Correos 38 , 01080 Vitoria-Gasteiz